Entrevista a Adolfo Aldana.

(Fuente: Adolfo Aldana)

Adolfo Aldana Torres fichó por Deportivo en el verano de 1992, el Equipo venía de salvarse del descenso en el dramático partido con el Betis en Sevilla. Llegó procedente del Real Madrid y estuvo cuatro tempordas en nuestro Club, si bien una de ellas (la que se escapó el título de liga en la última jornada) se la pasó sin jugar ni un solo minuto debido a una grave lesión. Durante su estancia en el Club llegó a ser internacional con la Selección. En el Deportivo jugó más de 120 partidos y anotó 21 goles, consiguiendo el título de Copa del Rey del 1995 y la Supercopa ese mismo año.

Los que tuvimos la suerte de disfrutarlo con la camiseta del Deportivo lo recordamos como un jugador de una técnica exquisita, muy elegante sobre el campo y que formaba un ataque de lujo asociándose con Fran, Claudio y Bebeto. Aún hoy recuerdo aquel cántico de “arriba Fran ese balón, que Aldana lo prepara, que Aldana lo prepara y Bebeto mete gol”.

Para mi, que soy un nostálgico de aquellos maravillosos años, ha sido un privilegio poder conocer a Adolfo y poder compartir esta breve conversación con él.

Varias de las preguntas que se le han formulado han sido las que nos habéis mandado los lectores de DeporSempre.

Lo primero de todo es preguntar por la salud. ¿Qué tal está toda tu familia?

Todos estamos fenomenal gracias a Dios, mejor imposible. Tengo tres hijos, el mayor nació en La Coruña, los dos mayores están trabajando aquí cerca de casa, el pequeño está estudiando. Nosotros, mi mujer y yo también bien, vivimos en una zona maravillosa como es el sur de España con buen clima, estamos encantados, conocemos a mucha gente del entorno por lo que estamos todos muy contentos.

¿A qué se dedica Adolfo Aldana hoy en día?

En estos momentos, mi vida transcurre entre mis clases del ciclo formativo de Tafad que llevo 10 años en Algeciras y dos en Estepona. Por otro lado, con la profesionalización de la cantera de Marbella que tiene un gran proyecto de futuro, hemos entrado tanto Óscar Felipe y yo, ahí estamos dando pequeños pasitos para intentar mejorar la cantera. Entre eso, reuniones de amigos , casi uno no para, fíjate lo que hemos tardado en poder coincidir para hacer la entrevista.

¿Cómo fue eso de pasar de todo un Real Madrid de la época a un equipo que se había salvado en la promoción de no descender a segunda división?

Bueno, después de cinco temporadas en el Madrid donde había pocas rotaciones, en esa temporada tuve una reunión con Ramón Mendoza para renovar, pero la cosa se fue complicando, echaron a Antic, terminé la temporada sin jugar, quedando libre, pude haber continuado, pero quería demostrar cosas y ahí surgen dos opciones, el Sevilla y el Deportivo. Es cierto que el Sevilla era un equipo con más historia en primera, yo lo tenía casi apalabrado con ellos, pero me llamó mi representante comentándome el interés del Deportivo, del proyecto que tenía, coincidió también una conversación que tuve con Ricardo Rocha donde me comentó que no se explicaba cómo era posible que el Deportivo hubiera fichado a Mauro Silva y Bebeto. Eso me dejó dubitativo, le pedí a mi representante hablar con Lendoiro quien me convenció del proyecto. En ese instante tuve una intuición, tan buena en ese momento como mala cuando luego me fui del Dépor y acepté.

¿Qué te pareció en general A Coruña como ciudad?

Es un poco como la capital de aquí, como Cádiz, una ciudad portuaria, rodeada de mar, con el atractivo que eso supone, un lugar hospitalario, con gente de toda la vida y familias que se conocen de siempre. Una ciudad que en aquellos entonces tenía unas tremendas ganas de fútbol, de fútbol del bueno, una ciudad con alma que te engancha. El carácter de los coruñeses es increíble, yo creo que es muy diferente al gaditano, pero tenemos algo que sintonizamos muy bien y en nuestro caso fue algo muy especial.

¿Cuál era el rincón de A Coruña que más te gustaba?

Hay rincones muy bonitos, no solo en La Coruña, sino en los alrededores, he tenido la suerte de poder conocer en profundidad toda la zona, pero de La Coruña mi rincón sin duda es el centro, estuve viviendo dos años en Juana de Vega y otros dos en Alfredo Vicenti. La Plaza de Pontevedra, la Plaza de Lugo, conocía a las pescaderas, la Playa de Riazor, fíjate que yo iba andando a los partidos, algo impensable hoy. También nuestros mejores amigos eran de Carral, y en concreto una aldea que se llama Sarandone, nos hemos quedado mucho allí, hemos hecho matanzas, he vivido las aldeas de allí, muchos y grandes recuerdos.

¿Qué pensaste la primera y la última vez que pisaste Riazor como jugador?

La primera vez que jugué en Riazor fue en aquella impresionante pretemporada del año 92, donde ya se atisbaba el potencial que tenía el Equipo, pero me lesioné y me perdí los primeros partidos de liga, donde empezamos muy bien. Jugué mi primer partido de competición en San Sebastián, en la cuarta jornada, donde salí y marqué un gol. La siguiente jornada fue la famosa remontada al Madrid, mi debut en partido oficial en Riazor, un partido espectacular, salí con un 0-2 en contra y conseguimos remontar ganando 3-2, ya a partir de ahí jugué prácticamente toda la temporada hasta que me lesioné, quedando cuatro jornadas para terminar. Fíjate que curioso, que empecé cuando llevábamos cuatro jornadas y me lesioné cuando quedaban otras cuatro, pero fue una temporada magnífica y mágica para mi, con tres partidos de por medio con la selección española. El último partido en la 95-96 fue con el Barcelona, contra otro gran equipo, qué casualidad, debuto contra el Madrid y me despido contra el Barça, quedamos 2-2, después de ir 2-0 ganando, fue un poco triste, porque no había anunciado que me iba, lo sabía, pero quise ser discreto, tuve una oferta de renovación de Lendoiro por dos años más, un buen contrato, pero ahí me equivoqué, tenía la sensación de haber terminado mi etapa, con buen recuerdo de la afición, tampoco me convencía mucho Toshack, a pesar de haber sido un jugador importante para él. Mi mujer dejó de hablarme dos meses enfadada conmigo por mi decisión, visto después equivocada. Y eso que fue una temporada muy buena, donde hice muchos goles, tuvimos un comienzo y un final de temporada muy bueno.

Dinos un gol con que te quedes de los que marcaste con el Deportivo.

Me acuerdo de casi todos los goles que marqué, recuerdo un golazo al Compostela, es una pena porque el partido fue un miércoles y no tuvo mucha trascendencia, pero fue un centro de Manjarín y un remate de cabeza desde el pico del área que entró por la escuadra, me acuerdo dos que marqué al Betis en la 94-95 a centros de Fran. Tengo grabada en la memoria sobre todo de la primera temporada, los 30 goles de Bebeto donde tuve la suerte de participar en muchos de ellos, la final de la Copa del Rey, pero más que goles yo me quedo con el juego de conjunto y el tratar de hacer mejor a los compañeros.

¿Qué partido recuerdas con más cariño de tu época como deportivista?

Mi primera temporada fue súper especial, ese primer partido contra el Real Madrid fue el que nos dio de verdad nuestra identidad como el Súper Dépor, después de remontar un 0-2 que eso era impensable. Después, recuerdo también un partido en Logroño que ganamos 0-3 que es de los mejores partidos que hice. También la primera media hora del partido del Barcelona, que fue espectacular aunque luego perdiéramos. Recuerdo casi todos los partidos de esa temporada, un partido en Tenerife que nos expulsan a Djukic y a Bebeto y aun así competimos de tu a tu. Son muchos partidos imborrables. Siempre pienso en la lástima de romperme la rodilla cuando estaba que volaba, con una confianza brutal, en el Dépor, en la Selección, podría haber sido cuarenta veces internacional. De hecho dos días después de perder la Liga en el 94, en una comida con el equipo me dice Claudio que su representante quiere hablar conmigo, me dice que el Barcelona de Cruyff quería ficharme, me sorprendo mucho porque llevaba un año sin jugar, pero al final me reuní con Lendoiro y decidí seguir en La Coruña.

¿Con quién guardas aún relación de aquella plantilla inolvidable que formabais?

Quizás con el que más sea con Donato, en los últimos años hemos organizado juntos varios partidos benéficos. También con Manjarín, con Fran, con Bebeto estuve un par de semanas en Brasil con él. Djukic era un amigo con quien tenía muy buena sintonía, con Alfredo igual, también coincido todos los veranos con Rafa Martín Vázquez, qué mala suerte tuvo en su paso por el Dépor, una lástima porque la lesión lo dejó muy tocado. Con todos en general he tenido muy buena relación pero a quién más veo en los últimos años es a Donato.

¿Cuál fue el secreto de aquel Súper Dépor?

Yo creo que el éxito fue conformar un grupo con verdaderos líderes en el campo, qué te voy a decir de Bebeto, de Claudio que era un tío con mucho carisma, nos ponía a parir a todos cuándo no le dábamos la pelota, se cabreaba, transmitía mucho al público. Rekarte también tenía mucho empuje y Arsenio tomaba muy en serio sus opiniones, dentro del campo tenía mucho liderazgo. Cómo no mencionar a Mauro, a Fran que siempre diré era el mejor jugador español en esos momentos. Yo estaba en un momento excelente, de hecho y para mi es un honor el que Arsenio siempre me destaca como el jugador de ese primer año, por encima de todos estos cracks. Luego atrás teníamos a Djukic y Ribera con una personalidad tremenda, Albísteguí, Nando, Liaño un gran portero, sobrio, muy suyo que no se metía en nada pero un gran profesional de los mejores que he conocido. Es que ves ese once y dices hostia que personalidad tenía ese Equipo.

De aquel último partido de la liga del 94, ¿Dónde y cómo lo viviste?

Yo estaba en la grada, me acuerdo muy bien de ese partido, lo que no me gustó es que el Valencia vino a defender el partido, vino a no encajar, porque tu dices un equipo que no se juega nada y te meten un 0-3 pues ya está, como hicimos nosotros el año siguiente en Albacete que ganamos 2-8, ellos se lo jugaban todo y nosotros nada, pero salimos a ganar. Pero el Valencia no hizo nada, fue muy defensivo un partido muy atascado, luego la reacción de González tras el penalti. Luego al año siguiente volvió con el Valladolid, me hicieron una entrevista días antes del partido en un medio local y dije que no me había parecido bien su reacción, su gesto o algo así. En el partido que ganamos 4-0 un jugador que se llamaba Matosas me hace una entrada descomunal, muy fuerte y cuando estoy en el suelo me dice “esto para que no rajes de mi compañero”. Luego recuerdo también la cena que teníamos preparada en El Corte Inglés.

¿Qué crees que le falta al fútbol de ahora y que había hace 20 años?

Uf, buenísima pregunta, esa te la tendría que contestar mi querido amigo Lillo, porque él ve un fútbol con menos alma, muy conservador, de mantener el balón más que progresar, con miedo a perderlo. Yo creo que se ha perdido el aspecto creativo, los futbolistas ahora están como muy clonados, no se ve ese jugador artista, genial… Los entrenadores han tomado un protagonismo desmesurado, quieren tenerlo todo demasiado bajo control, se ha dejado de lado algunos aspectos de técnica como el regate, la finta, el desborde… y se trabaja mucho el pase, el control, la conducción. La verticalidad que había antes ya no existe, hay partidos muy monótonos, ya no es ese partido abierto, ese toma y daca, antes se llegaba veinte veces a portería y ahora con suerte se llegan seis.

¿Cuál es tu opinión sobre el VAR?

Bueno, no tengo un criterio formado válido, un poco la esencia del fútbol ha desaparecido, es algo parecido a lo que comentaba antes sobre el clonamiento de los jugadores, estás buscando que sea todo perfecto, al final pues todo estaba en el juez, en el árbitro, sujeto a sus interpretaciones, como un juez normal que se basa en la jurisprudencia, en la ley, pero también en cómo interpreta esa ley. El VAR está bien para jugadas puntuales, para por ejemplo, ese tiro que da en el larguero , el balón bota dentro y no lo ves, pero hay cosas que yo creo que deben estar más sujetas a interpretación del árbitro y si luego se equivoca pues unas veces será a favor y otras en contra y al final todo se equilibra. No creo que al cien por cien se haya mejorado el fútbol con esta herramienta, porque al fin y al cabo una imagen te puede dar lugar a confusión en algunas acciones, te lo digo porque lo he vivido, por ejemplo en algunas faltas que notas que te han desequilibrado, que te han tocado y en televisión no se ve, pero que tampoco tengo una opinión clara sobre el VAR.

¿Qué reflexión y postura tienes sobre el “caso Fuenlabrada”?

Visto lo visto, ahora con lo que se está viviendo es que se debería haber aislado a los jugadores positivos y jugar con el resto y no desvirtuar el final de liga. A posteriori con la cantidad de positivos que hubo le ha dado la razón al Deportivo. No justifico ese último partido, yo creo que nos complicamos la vida durante la temporada, luego con la llegada del nuevo entrenador resurgió, pero el final de liga fue catastrófico.

¿Cómo ves el futuro del Equipo en segunda división B?

Pues ahí vamos, va a ser complicado, quién nos iba a decir el año pasado después de ganar 2-0 al Mallorca, a punto de subir a primera que ahora estaríamos en segunda división B. Yo creo que hay equipos que tienen esto, como el Dépor, pero como digo, es mejor vivir la vida de forma intensa, disfrutando cada momento, a vivirla sin picos, entonces, que nos quiten lo bailao, lo que hemos vivido en mi época, hemos ganado una Liga, dos copas del Rey, tres supercopas, se ha ninguneado al Madrid, 17 o 18 años sin ganar en Riazor, al Barça se ha jugado al mismo nivel. Pocos equipos pueden decir algo así, quizás un año puntual, pero tantos años seguidos estando ahí no. Esos tres primeros años del 92 al 95, la felicidad que se transmitió a toda la gente de La Coruña y no olvidemos a los emigrantes, eso es especial.

¿Te gustaría pertenecer al Club en un futuro?

Bueno, nunca se sabe, ahora la verdad es que estoy muy bien aquí. El Marbella me ha ofrecido liderar el fútbol base, estoy contento con ese proyecto y quiero madurarlo un poco. Me encanta La Coruña, me encanta su gente y creo que la única ciudad por la que cambiaría esto es La Coruña, por todo, la gente cuando vas te trasmite un cariño brutal, no se olvidan de esos años. También el gesto del gran Michael Robinson con el homenaje que ha sido muy bonito para recordar esos tres años, cada vez que queda todo más difuso, pero sigue estando ahí. Son 28 años ya desde que llegué al Depor.

Muchas gracias por tu tiempo y compartir este rato con los lectores de Deporsempre.

Gracias a ti y un abrazo enorme a toda la gente de La Coruña.