Una decisión necesaria

Hace poco más de un año se hacía oficial el retorno de Fernando Vázquez como técnico deportivista, el anuncio casi coincidía con la llegada de un nuevo consejo de administración, parecía que llegaba la ansiada estabilidad y con ella, acabar con la división existente entre las corrientes lendoiristas y tinistas de los aficionados deportivistas. El principal objetivo que se marcó al técnico de Castrofeito fue conseguir la permanencia en segunda división. Recordemos que cuando aterrizó en el banquillo el Club era colista en la tabla y los puestos de salvación estaban a bastantes puntos. La situación era desesperada y se buscó el efecto revulsivo de alguien de la casa.

Los comienzos fueron realmente espectaculares, una racha imparable de victorias hacían soñar con la permanencia, pero se fue perdiendo fuelle y al final no se consiguió. Tal como ocurrió en la primera etapa de Fernando en el banquillo, el Equipo acabó muriendo en la orilla, faltó una victoria, tuvimos tres finales con rivales que no se jugaban nada, pero fuimos incapaces de lograrlo.

Fernando decidió continuar, yo pienso que ahí debió irse, no cumplió el objetivo marcado, hizo una segunda vuelta de ascenso directo, pero falló en los partidos clave. Creo firmemente que los partidos de Málaga, Mirandés y sobre todo Extremadura fueron un duro golpe en la moral del técnico que esperaba tener un final distinto, pero se le aparecieron los fantasmas de su anterior etapa.

Ese final marcó el inicio de esta nueva temporada, la mayoría en el Consejo de Administración tenían dudas, pero la afición estaba al lado de Fernando, haberlo despedido hubiera propiciado un levantamiento en contra de los dirigentes del Club. Empezó el Deportivo arriba en la clasificación, con un juego poco vistoso pero muy sólido atrás, no encajaba goles y a poco que marcara eran tres puntos seguidos. Pero la efectividad de los primeros partidos se fue disipando, las dudas, apatía, desgana generalizada de varios jugadores se iban apoderando de un conjunto que como efecto gaseosa, iba perdiendo gas poco a poco. Sensaciones que el propio técnico transmitía en las ruedas de prensa que ofrecía

Llegó la ecatombe en el partido contra el filial vigués, una estocada que resultó casi definitiva para Fernando. Cuenta nuestro compañero Carlos Sánchez (@IaiosaCASP) que tras ese partido el Consejo dio un ultimátum a Fernando, o sacaba cuatro puntos en los siguientes dos partidos o era destituido. Aquí está el enlace, recomiendo lectura del artículo: https://columnacero.com/deportes/58282/fernando-vazquez-no-supero-el-ultimatum-que-le-salvo-tras-la-derrota-ante-el-cel

Y llegó el partido del domingo. El Equipo continuó con la dinámica insulsa de los últimos partidos, apenas inquietó al Zamora que hizo lo que quiso, como y cuando quiso. No se pudo decir que ni siquiera fuera un quiero y no puedo. El resto ya lo sabemos, ayer llegó la destitución. Las redes sociales ardieron entre los defensores y los detractores del técnico. Hoy se espera se haga por fin oficial la contratación del nuevo técnico Rubén de la Barrera. Ojalá tenga más suerte que Fernando, será la nuestra.